po
Nos conducimos por el ansiado objetivo del éxito, del resultado. Muchos buscamos desaforadamente y desestructuradamente tener éxito, que es equivalente a haber conseguido dinero, ese es el resultado que perseguimos. Si has logrado dinero has tenido éxito, de lo contrario eres un fracasado. Esa es la lectura maniquea de muchos resultadistas.