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Un jefe que no toma decisiones no es tal. Sería análogo a decir que un ordenador no procesa o que hay una montaña sin laderas. O es como un hijo que no pide o un teléfono que no suena. (+ info)
Que un jefe mande es lo natural. Pero no es tan natural que un jefe lidere. Y hay grandísimas diferencias entre mandar (dar una orden) y liderar (lograr que los demás participen y compartan la visión del líder) . (+ info)
Supongamos que Vd. no es jefe y que trabaja. Es muy probable que Vd. tenga un jefe. (+ info)
Escuchar no es oír, no vale con mantenerse callado mientras otra persona habla y pensar en otras cosas entre tanto. Escuchar es un ejercicio que forma parte de una interacción con otra u otras personas al objeto de entenderse entre ellos. El ejercicio de escuchar será más rico cuanto más se ponga el interlocutor en el lugar del otro; lo que denominamos empatía o alteridad. (+ info)
Los peores accidentes ocurren cuando quien está al frente de los mandos pierde el control. (+ info)
Nos conducimos por el ansiado objetivo del éxito, del resultado. Muchos buscamos desaforadamente y desestructuradamente tener éxito, que es equivalente a haber conseguido dinero, ese es el resultado que perseguimos. Si has logrado dinero has tenido éxito, de lo contrario eres un fracasado. Esa es la lectura maniquea de muchos resultadistas. (+ info)
Esta información salió publicada en el periódico El País: (+ info)
Un signo muy evidente de que el rumbo no es el adecuado es el contenido de un Comité de Dirección. Si en esta reunión ejecutiva de primer nivel se acude recurrentemente a la expresión "crear valor para el accionista" creo que algo anda mal, muy mal. (+ info)
Una forma de expresar el miedo es creer y manifestar que "cada día las cosas van a peor". Estoy seguro que Vd. habrá escuchado esta frase en boca de muchas personas y quizás en la suya propia. Detrás de esa frase se encierra un gran falsedad, hay demasiados datos objetivos que refutan esa afirmación. Además esa creencia sólo sirve para no aceptar nuestra responsabilidad de modificar nuestras vidas, de participar en mejorar la sociedad en la que vivimos aportando nuestro pequeño grano de arena. El refugio más cómodo es siempre echar la culpa a algo que es inalcanzable de entender y sobre lo que no se puede actuar. (+ info)
La persona depende (qué dramático y horrible verbo) de un jefe para muchas cosas. Del jefe depende un cúmulo de sensaciones que hace que el paso por la vida de una persona sea más o menos positivo. La influencia del jefe sobre las personas con las que convive es enorme y no debe rehuir esa posibilidad, esa responsabilidad. (+ info)
Hay casos de personas tan hp que merecen el protagonismo a través de artículos en la prensa. En el periódico El País del 9 de junio un artículo narraba un horrendo caso bajo el título "Esclavos del siglo XXI en China". Un enorme hp de nombre Wang Binbin mantenía en una fábrica a personas que debían trabajar veinte horas (de cinco de la madrugada hasta la una de la madrugada del día siguiente) al día a cambio de pan y agua. Algunos de ellos tan traumatizados por la experiencia que además estuvo tan llena de violencia que produjo la muerte de algunos compañeros, habían llegado a olvidar sus nombres. ¿Qué puede conducir a una persona a tratar así a otra? Creo que no hay explicación que me pudiera consolar del espectáculo de horror que se paseó por mi mente cuando leí la noticia. (+ info)